Cueva Llana y su etiqueta

20 septiembre, 2016

Con motivo de los premios recibidos en el concurso Nuevo Vino 2016 por nuestro Cueva Llana, hemos pensado que quizá sería interesante trasladaros parte del proceso creativo que ha dado lugar a una etiqueta de la que estamos francamente orgullosos. Este vino, nacido dos años atrás, recibe su nombre de un paraje situado en la hoz del Júcar a su paso por Jorquera, donde el río se introduce en los masivos espesores calizos formando un cañón con cortados de más de doscientos metros de altitud. Como comentábamos en entradas anteriores, nuestra ubicación al lado del río Júcar nos brinda un entorno privilegiado y natural, en el que hemos basado nuestra identidad. Por ello tenemos la intención de reflejar la frescura y la dimensión natural de este símbolo en nuestros vinos. cueva-llana-shiraz_trans_500px

La presentación es un aspecto al que damos siempre una gran importancia, prestando una cuidadosa atención a cada detalle, puesto que consideramos que es lo que captará la atención del consumidor y lo que nos diferencia del resto a primera vista. Ante la imposibilidad de presentar nuestro vino personalmente a cada uno de nuestros clientes, hemos diseñado una imagen que habla por sí sola, y que cuenta a nuestros clientes todo aquello que queremos transmitir. El objetivo es atraer la atención de los consumidores para que prueben nuestros vinos, convencidos de que una vez que los prueben quedarán profundamente enamorados.

El dibujo que encontramos en su etiquetado, junto con el diseño de la botella, ofrece una imagen fresca y actual, buscando un toque de fantasía para vestir este vino ecológico con elegancia, siempre intentando seguir esa línea que une a los consumidores más experimentados con los más jóvenes. Este diseño no es fruto de la casualidad y tiene un significado más allá de lo meramente estético, pues en él hemos querido constatar tres aspectos que han sido fundamentales en la elaboración de este vino.

Como podemos apreciar, el diseño se compone de tres elementos:

El hombre volador. Una ilustración que brinda al conjunto ese toque jovial y dinámico. Debido a la época en la que nos encontramos cada vez se valora más lo original y único, asimismo simboliza esa ilusión por llevar adelante unos vinos que para nosotros tienen un significado especial. Queremos mostrar que son vinos que hacen al consumidor soñar y experimentar con nuevas sensaciones, debido a las particularidades que los caracterizan.

El pez. Simboliza esa privilegiada ubicación en la que nos encontramos entre los cauces del río Júcar y su afluente, el río Cabriel. Apostamos por la sostenibilidad del medio ambiente con nuestros vinos ecológicos, respetando esas aguas que tanto nos han dado, y tanto les queda por darnos.

Las raíces. Aunque seguimos una línea moderna y actual adaptada a las nuevas tendencias, no nos olvidamos de nuestras raíces. Las técnicas y la experiencia transmitida de padres a hijos, combinadas con las nuevas técnicas, dan como resultado un conjunto de conocimientos que garantiza un vino de calidad respetuoso con su esencia natural. Simboliza también la apuesta por nuestro terroir, consiguiendo la máxima expresión de nuestros viñedos viejos de Bobal, Syrah y Macabeo en estos 3 vinos.

Todos estos esfuerzos aplicados dan como resultado un vino diferente con una identidad propia, fortaleciendo nuestra marca y aprovechando las virtudes que nos ofrece nuestro entorno.